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Cómo un estado estadounidense abolió y restituyó la pena de muerte

El estado de Nebraska «Estados Unidos» ejecutó hoy a un preso por primera vez en más de dos décadas y tres años después de que su Legislativo aboliera la pena de muerte, aunque luego sus ciudadanos decidieron restituirla en un referéndum.

En 2015, la pena de muerte en EE.UU. corría sus peores horas: ejecuciones defectuosas, escasez de inyecciones letales, numerosos litigios y un apoyo bajo mínimos, aunque aún mayoritario.

Cuatro décadas después de su restitución en 1976, el debate sobre la constitucionalidad de la pena capital estaba servido, y un horizonte -que la victoria de Donald Trump truncó en 2016- con una mayoría progresista en el Tribunal Supremo anticipaba su final.

En ese contexto, el estado de Nebraska, bastión conservador de las Grandes Llanuras de EE.UU., abolió por sorpresa la pena de muerte, convirtiéndose en el estado número 19 -de 50- en hacerlo.

Demócratas opuestos a la pena de muerte por convicción tejieron una alianza con republicanos que por un lado alegaron motivos religiosos y por el otro justificaron su voto por el elevado coste de mantener un sistema que apenas se usaba.

Lo cierto es que desde 1976 hasta el día de hoy, Nebraska tan solo era responsable de tres de las 1.480 ejecuciones en Estados Unidos en una clasificación que Texas lidera con 553 y cuyo podio completan Virginia (113) y Oklahoma (112).

Además, Nebraska tan solo tenía una docena de presos con condenas capitales de los cerca de 3.000 que pueblan el corredor de la muerte en todo el país.

Mayo de 2015
Como cada año desde hacía 40, en 2015 el veterano senador estatal Ernie Chambers introdujo una iniciativa para abolir la pena de muerte en Nebraska en un Legislativo controlado de forma abrumadora por el Partido Republicano.

La nueva iniciativa de Chambers se sometió a votación el 20 de mayo, con un inesperado resultado de 32 votos a favor de la abolición y 15 en contra.

El resultado no se celebró mucho. El gobernador de Nebraska, Pete Ricketts, había anunciado desde antes de la votación que utilizaría su poder de veto para anular la decisión si el Legislativo abolía la pena de muerte, algo que finalmente hizo el día 26.

La iniciativa quedó tocada, pero no hundida. El Legislativo aún podía revocar el veto de Ricketts si reunía 30 votos para ello.

El 27 de mayo, con la atención del país centrada como nunca antes en su Legislativo, 30 senadores votaron a favor de revocar el veto y 19 en contra, convirtiendo oficialmente a Nebraska en el primer estado conservador en abolir la pena de muerte desde 1976.

Agosto de 2015
Disconforme con la decisión del Legislativo, Ricketts impulsó y financió el grupo ciudadano Nebraska con la Pena de Muerte, que a finales de agosto presentó 166.692 firmas para someter a referéndum la abolición del castigo capital aprobado tres meses antes.

La campaña no solo superó el 5 % de firmas (57.000) del censo electoral necesario para llevar la iniciativa a referéndum, sino también el 10 % (114.000) requerido para bloquear la entrada en vigor de la abolición hasta la cita con las urnas.

Noviembre de 2016
Mientras el mundo entero tenía los ojos puestos en la batalla electoral por la Casa Blanca entre el republicano Donald Trump y la demócrata Hillary Clinton, el 8 de noviembre de 2016 los ciudadanos de Nebraska también estaban llamados a restituir la pena de muerte o apoyar su abolición.

El 60,64 % de los que acudieron ese día a las urnas votaron a favor de la pena de muerte, frente al 39,36 % que respaldó la abolición.

Ese 8 de noviembre, Trump ganó contra todo pronostico a Clinton las elecciones presidenciales. En Nebraska, el magnate recibió un 58,7 % de los votos.

Agosto de 2018
Hoy, 14 de agosto de 2018, el estado ejecutó por primera vez a uno de sus condenados a muerte desde que sus ciudadanos apoyaron, hace casi dos años, devolver la pena capital a Nebraska.

Carey Dean Moore, blanco de 60 años, recibió una inyección letal en la Penitenciaria Estatal de Nebraska, en el municipio de Lincoln, por asesinar a dos taxistas en un intervalo de cinco días en verano de 1979 para robarles la recaudación.

Fue la primera ejecución en 21 años en Nebraska, y también la primera con una inyección letal, puesto que los tres anteriores murieron en 1994, 1996 y 1997 sentados en la silla eléctrica. EFE

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