Si la deuda pública se repartiera entre todos, tocarían US$6,253 por dominicano

Hay números que, mientras permanecen en un informe fiscal, parecen pertenecer a otro mundo. US$67,370.7 millones de deuda pública es uno de ellos.
Sin embargo, cuando esa cantidad se coloca frente a los 10,773,983 habitantes que registró el X Censo Nacional de Población y Vivienda de 2022, la cifra deja de parecer tan distante: equivale a unos US$6,253 por cada habitante de la República Dominicana, si el monto se repartiera matemáticamente entre toda la población.
No significa que cada dominicano tenga una deuda personal de US$6,253 ni que exista una factura individual por ese monto. La obligación corresponde al Sector Público No Financiero (SPNF) y se sostiene con las finanzas públicas. Pero la división permite ponerle una medida más cotidiana a una deuda que normalmente se expresa en miles de millones de dólares.
El dato corresponde al cierre de junio de 2026, cuando la deuda del SPNF alcanzó los US$67,370.7 millones, según el informe de Coyuntura Macrofiscal enero-junio de 2026. En términos del tamaño de la economía, ese saldo representa 47.9 % del PIB y supone un aumento de 9.5 % respecto al cierre de 2025.
La mayor parte está fuera del país. De los US$67,370.7 millones, US$47,989.7 millones corresponden a deuda externa, equivalente al 34.1 % del PIB. El restante US$19,381 millones es deuda interna, equivalente al 13.8 % del PIB.
La deuda externa, además, no está concentrada principalmente en organismos oficiales. El informe establece que 79 % está en manos de acreedores privados, mientras que el 21 % restante corresponde a acreedores oficiales. Dentro de estos últimos, los organismos multilaterales representan 16.5 % y los acreedores bilaterales 4.5 %.
La deuda interna tiene otra composición. El 85.7 % está constituido por bonos emitidos por el Ministerio de Hacienda y Economía, mientras que otro 11.5 % corresponde a instrumentos utilizados para la recapitalización del Banco Central. El resto está compuesto por otros títulos colocados en el mercado financiero local, incluidos títulos canjeados.
Un número que también creció
El saldo de US$67,370.7 millones no es una fotografía aislada. Frente a diciembre de 2025, la deuda aumentó 9.5 % en apenas seis meses.
Traducido al lenguaje de la calle, el Estado llegó a mitad de 2026 con una deuda que, dividida entre los habitantes contabilizados en el último censo, representa más de seis mil dólares por cabeza. ¿Qué significa realmente ese monto para las finanzas que sostienen al Estado?
La deuda no se paga con una abstracción llamada PIB. Se atiende con ingresos públicos: impuestos, financiamiento, recursos que también compiten con el gasto en educación, salud, infraestructura, seguridad, subsidios y otros compromisos del Gobierno.
La comparación per cápita tampoco significa que todos los habitantes aporten la misma cantidad al pago de la deuda. Un niño, una persona que no trabaja, un asalariado y una empresa no tienen la misma relación con los ingresos tributarios ni con las obligaciones del Estado.
Pero sí permite dimensionar el tamaño del compromiso acumulado. US$6,253 por habitante, si se divide entre los 10.77 millones de dominicanos contados en el último censo.
La cifra no aparece en ninguna factura individual, pero ayuda a entender cuánto pesa, en términos matemáticos, la deuda pública sobre el país que tendrá que seguir financiando sus obligaciones.
Fuente: Panorama



