Educación amplía aulas iniciales y especiales mientras mantiene cientos de escuelas en reparación

Con el año escolar ya iniciado, el Ministerio de Educación mantiene abiertos dos frentes que reflejan parte de los desafíos que todavía enfrenta la escuela pública dominicana: ampliar la cobertura para niños desde los tres años y estudiantes de educación especial, mientras cientos de planteles continúan sometidos a trabajos de reparación.
Las cifras fueron ofrecidas durante un recorrido realizado este lunes, donde las autoridades informaron que 1,354 planteles fueron identificados para intervención.
De esa cantidad, 1,134 ya habrían sido terminados y entregados para las clases.
La diferencia deja alrededor de 220 centros que todavía forman parte del proceso de intervención, precisamente cuando estudiantes y docentes ya regresaron a las aulas.
Educación sostiene que esto responde a un cambio en la manera de manejar el mantenimiento escolar: las reparaciones ya no estarán concentradas únicamente durante las vacaciones.
“Ya se terminó el hecho de trabajar el mantenimiento en las escuelas solamente en épocas de vacaciones”, se explicó.
El Ministerio implementa ahora un esquema de mantenimiento continuo denominado 24/7. En la práctica, significa que algunos trabajos coexistirán con el desarrollo del año escolar.
Las brigadas podrán trabajar durante los fines de semana y también de lunes a viernes, incluyendo jornadas entre las 4:00 de la tarde y las 12:00 de la noche.
Las intervenciones abarcan reparaciones de planteles, remozamientos, construcción de canchas y otras necesidades de infraestructura.
Pero mientras una parte de las escuelas existentes todavía requiere intervención, Educación también intenta ampliar una cobertura que históricamente ha sido limitada dentro del sistema público: las aulas para niños de tres años.
Educación informó que durante septiembre espera continuar incorporando espacios y que las construcciones y entregas seguirán durante los próximos meses.
El otro desafío está en la educación especial
Las autoridades reconocieron la necesidad de disponer de aulas específicas para estudiantes que requieren este tipo de atención y señalaron que se encuentran habilitando espacios destinados a esa población.
La discusión no termina simplemente con tener un asiento dentro de una escuela.
Un estudiante con necesidades educativas especiales puede requerir infraestructura adaptada, personal especializado y condiciones diferentes a las existentes en un aula convencional.
Por eso, dentro de los trabajos también se contempla la construcción de espacios para educación especial.
A la infraestructura se suma otro problema: cómo llegan esos estudiantes a los centros.
Educación informó que dispone de transporte gratuito y exclusivo para niños que requieren educación especial, intentando cubrir una de las barreras que pueden dificultar su asistencia regular.
De esta manera, el inicio del año escolar encuentra al sistema trabajando en varios problemas simultáneamente.
La ampliación de aulas es una parte de la ecuación. La otra será determinar si infraestructura, personal, transporte y mantenimiento logran avanzar al mismo ritmo que la cobertura que Educación pretende ampliar.



